lunes, noviembre 05, 2007

¡Claudia! ¡Claudia! ¿Cómo has cambiado?
Hasta el viento tiene M de Miedo

“Hacer un remake es como casarse con una viuda, hay que respetar la memoria del difunto pero no por eso no te vas a divertir”
Guillermo del Toro.

La película mexicana de 1967 “hasta el viento tiene miedo” se ha convertido en una de las favoritas sobre todo en tiempo de Halloween. Junto con “El libro de piedra” constituyen los mejores exponentes del suspenso y el horror en nuestra filmografía.

Antes de pelearnos con los puristas y los fans de esta película de culto, entremos a la dimensión del análisis del mito. ¿Cuál es el tema de Hasta el viento tiene miedo? En ambas versiones inician en una escena que pone de manifiesto la temática básica, lo toral de la historia, el suicidio. En la primera escena de la original, vemos a Claudia que es sorprendida en la noche mientras duerme con la imagen de una chica que se ha ahorcado. En la versión reciente, es la propia Claudia quien extiende sus brazos en un puente lista a lanzarse al vacío. Empecemos con ese detalle y permitamos que un mito interprete al otro. El tema del suicidio se altera en las versiones. En la primera, es el misterio del suicidio en la otra, en el prójimo, sin embargo, en la versión actual es el suicidio ese algo demasiado cercano, demasiado personal.

Antes de continuar podemos puntuar que el acto suicida es uno de los eventos que conmociona a toda una comunidad y a la individualidad. ¿Qué pasó en el sujeto que simplemente no pudo más? Las teorías siquiátricas hablan de la depresión y su serotonina, mientras que el común habla de las presiones de la vida cotidiana. La psicología postmoderna mezcla estas dos instancias funcionando como mediadora entre su amo y el vulgo, entre la psiquiatría y la gente. La “two body psychology”, como la llamaba Lacan, lanza la propuesta del acto suicida como la combinación de la depresión con el estrés. Lo anterior no es del todo desdeñable. La misma película de HEVTM presenta que Andrea no pudo más a causa de ser presionada, esto recordando que la famosa palabra “estrés” proviene del alemán stringer que significa presión.[1] ¿Qué presiona, oprime, reprime, y deprime a Andrea para después colgarse en la torre? Por una parte, el hecho de que la señorita Bernarda no la dejara salir de vacaciones, situación por que también pasaban las chicas protagonistas de la historia. El pequeño detalle de diferencia nos acerca al objeto de deseo. Andrea lloraba toda la noche porque no pudo visitar a su madre y esta murió.

¡En la Madre!

La relación con la madre marca esta historia, pero no una madre común y corriente sino una madre madreadora. En la prehistoria del caso, la madre de Andrea era lo único que ésta tenía en la vida. Sin ella, ya no quedaba mucho porqué vivir. Pero otro rasgo es el importante. La señora siempre se había “sacrificado por Andrea después de que su padre las abandonó”. La madre que se sacrifica por lo hijos es la figura que ronda por el colegio y constituye la otra cara de la madre madreadora.

La figura de la señorita Bernarda se asemeja más a la de la Madre Superiora que a la de la directora de un colegio[2]. Su calidad monja se muestra en que no se moja, como vemos para el final de la película donde la imagen de la libertad son las chicas en traje de baño y en la alberca. La Madre Superiora funciona para garantizar que el deseo de las chicas sea frustrado y la sexualidad negada. Los hombres y las ropas provocativas son censurados tanto por la señorita Bernarda como por su engendro, el fantasma de Andrea como lo prueba la siempre recordada escena del striptease de Kitty (Norma Lazareno) que antes de mostrar demasiado es asustada por la mirada de la muerta.

Lo terrorífico de esta figura Materna se evidencia en la privación y negación de los hombres. Bernarda reprime incluso la contemplación de la foto del novio de Kitty y se sabe que la señorita Lucía sufrió la perdida de su amado por ella. Algo del sufrimiento y el sacrificio liga a las dos caras de la madre total, La Bruja y el Hada, Bernarda y Lucía.

Lucía: “(Bernarda) es una mujer que no tuvo suerte”
Claudia: “Usted tampoco; y sin embargo todo el mundo la quiere. Si ella no hubiera intervenido en su vida, usted estaría casada con aquel novio que quería”.

Siempre ha sido interesante y motivo de comentarios que en el castellano-mexicano el significante madre. La dupla “madre” y “chingada” aparecen en el mexicano como el significante de intercambio para todo, parece que significan todo, y si lo parece... lo que se ve no se pregunta.
Madre se usa para todo o cualquier cosa y al ojo de mal cubero existen contradicciones. ¿Qué es “madre” si podemos decir “esta con madre” como también “ni madres”? ¿cómo concilia el “no tener madre” con el “ser a toda madre”? ¿cómo algún lugar puede “estar a toda madre”, “estar hasta la madre de gente” o “no haber ni madres de gente”? La respuesta esta en el carácter estructural, la función en relación a otros significantes. Madre para el mexicano es la base numérica, “madre solo hay una”, afortunadamente.

El decir que “madre solo hay una” puede invertir por ciertos giros a “solo hay una madre” dando el efecto del ahogamiento y la salida de la muerte como en los casos de suicidio. Bien podemos decir que en el acto suicida el sujeto estuvo “hasta la madre” del mundo. El significante básico se a-toró no permitiendo su sorteo de desplazamiento. Como en HEVTM la imposibilidad de salir de vacaciones, el pasar a otro lugar, el enclaustramiento a las ordenes de la Madre Superiora no deja lugar para nada más que para la muerte, como intento de pasar al más allá. El terreno de la madre es el “más acá” mientras que el padre eterno está en el “más allá”.

Se armó el desmadre

El significante “Madre” equivale al punto mínimo, básico, de relación. Para poner un ejemplo tomemos la forma como funciona el uso de los números. Un número, al no ser algo que se encuentra en lo real solo pueden funcionar en el orden simbólico, es decir, con relación a algo más. La definición clásica de número será “la relación biunívoca entre dos conjuntos”. Por un lado tenemos un conjunto donde están todos las imágenes de los números naturales (1,2,3...) y por otro un conjunto de piedras (0,0,0...). Puede funcionar el artificio de contar cuando relaciono biunivocamente los dos conjuntos (uno número corresponde a una piedra). Sin embargo, con el significante madre es como si solo se contara con el uno para contar. Un día pasaría sin chiste, la relación de la vida no tendría sentido, el insomnio podría aparecer, etc. Las mismas vacaciones serían como un día más como lo que le pasa a las chicas de la película. El solo contar con la madre, el solo echar madres, puede conllevar al deseo de lo extra-madre, el deseo de la madre, el desmadre.

Actualmente se esta viviendo una situación mortal en nuestra comunidad donde se presenta casos de suicidio de jóvenes e incluso niños. El secretario de Salud anuncia la creación de centros de tratamiento a la depresión en adolescentes como medida preventiva. Cabe la pregunta ¿Por qué ahora? ¿Qué pasa en estos tiempos que el desmadre es tal? Lo que nos muestra la película es que punto central es la madre sin hombre, que actualmente no se cuenta con el padre. La confrontación con el remake nos da mas pistas.

Siguiendo con las diferencias resaltemos otra notable, el lugar donde se desarrolla la trama. En la original nos encontramos en un colegio de señoritas desde el origen de la historia mientras que en la actual, tras sus intentos de suicidio, Claudia es “invitada” a permanecer en un centro de atención a adolescentes con problemas psicológicos. Aquí empezamos con los problemas de las ambigüedades en las funciones. ¿Es un manicomio? ¿Es una academia militarizada? ¿Es una cárcel?[3]

Antes de continuar hagamos la pregunta obligada, ¿Por qué hacer estas variaciones en el guión? ¿Qué implica esta modernización en el clásico? Arriesgándonos a las críticas avalamos los cambios en la historia ya que un buen remake requiere en el homenaje hacer algo irreverente, como el mejor homenaje. ¿Qué ideas aparecen como justificantes de la actualización de la historia? ¿Por qué ahora en un instituto de adolescentes y el tema de la anorexia cuando en la original eran alumnas de un colegio-internado? “Así tiene más sentido actual” podemos contestar, “es más acorde con la realidad actual”, será otra razón. Lo que nos lleva a un análisis de la variación, de la adaptación, como un ejercicio sobre la denominada situación actual. Lo primero que apuntamos en esta modernización son las características de los personajes.

La Claudia de 1967, la protagonista, es una joven alumna de un colegio, la mejor amiga de todas, la líder moral del grupo de chicas. La villana es, como en un buen cuento de hadas propio de las historias de jovencitas, una bruja. Sin embargo, las malas artes de esta bruja interpretada pos Marga López se refieren al terreno de la educación. La señorita Bernarda es una recia directora interesada en la disciplina con mano de hierro. Es autoritaria al más puro estilo de la maestra de antes donde “la letra con sangre entra”.

Claudia, versión 2007, es una joven con problemas de anorexia, uso de drogas que no encuentra sentido a la vida. Parece estar siempre enojada, dice que Dios no existe y en la institución es la nueva que trata de sobrevivir. La villana, Bernarda, ya no es señorita puesto que tiene un hijo con el que habla todos los días, tampoco es maestra estricta, sino una reconocida psicoterapeuta que ofrece un programa de rehabilitación vía la confrontación de los problemas. Mientras que La señorita Bernarda decía “¡Aquí mando yo!” ahora dice “¿Qué problema tienes que te portas mal?”

Lo primero que resaltamos es el cambio de la figura de autoridad que como bien menciona Freud en los cuentos de hadas, la bruja encarna a esa madre al igual que la hada madrina. Recordemos lo que menciona Slavoj Zizek sobre los cambios en la autoridad durante una entrevista realizada por el comentarista Barry Nolan en el programa Nitebeat:

“Slavoj Zizek: Déjeme darle un ejemplo acerca de la autoridad. Digamos que usted tiene un buen padre como los de antes. Es domingo por la tarde, entonces tienes que visitar a la abuela. El padre autoritario como los de antes te dirá “Mira, no me importa como te sientas” (si eres un pequeño por su puesto), ¡vas a ir a visitar a tu abuela y te portas bien!”.
Barry Nolan: “¡Vas!”
Slavoj Zizek: “Esta bien, te puedes resistir pero nada se rompió. Pero digamos que tienes el llamado padre tolerante postmoderno. Lo que él te diría es lo siguiente: “Tu sabes que tu abuela te quiere mucho, pero eso no importa, vas a ir a visitarla solo si tu realmente quieres hacerlo”. Todo niño que no es un idiota, por que no son idiotas, sabe que esta aparente libre elección contiene secretamente una orden mucho más poderosa. No solo tienes que visitar a tu abuela, sino que tiene que agradarte.
Barry Nolan: ¡Ya me estas empezando a gustar este libro! (El títere y el enano)”
Slavoj Zizek: Ese es un ejemplo de cómo la aparente elección tolerante puede traer consigo una orden más poderosa.
Barry Nolan: ¿Entonces deberíamos volver a los días del “¡porque lo digo yo!”?
Slavoj Zizek: Absolutamente, es más honesto.”
Nitebeat. CNB. 2003

¿Cómo se dio el cambio en las figuras y los ejercicios de autoridad? No hay que olvidar el año en que fue realizada la original Hasta el viento tiene miedo, 1967; como no se olvida el año que le siguió. La figura totalitaria es esta directora contra estudiantes que en su extremo de “protección paternalista”, provoca la muerte. No olvidamos los eventos de la masacre represiva de estudiantes en Tlatelolco (¿Taboada lo anticipa en su historia? ¿Se sentían los vientos de cambio?) Claro es que a la distancia se ven los errores y los aciertos y, como viendo una foto vieja, uno puede decir con voz nostálgica: “¡Y pensar que éramos así!” Sin embargo, ¿cómo estamos ahora? ¿Qué podemos decir de esta nueva forma de ejercicio de autoridad y sus figuras?

Lo que brilla por su ausencia es la figura de la maestra, autoritaria o buena como en el caso de la señorita Lucía. Estas maestras con verdadero apostolado a la vocación de San Juan Bosco se presentan como monjas (Madre superiora y hermana) lo que hace recordar la vinculación original de los maestros-evangelizadores. El peso de la autoridad de la señorita Bernarda es tal que en una de las primeras escenas de la película se encuentra hablando un psiquiatra que recomienda que Claudia descanse de sus labores de la escuela puesto que podría sufrir una crisis nerviosa. La señorita Bernarda lo contradice “¡Nadie va a dejar sus labores por un pesadilla!”

Ahora, la doctora Bernarda, se preocupa por el bienestar de las internas de instituto donde se “puede hablar de lo que sientas pero cuando lo dices te regañan”. Recordemos que movimiento social actual con respecto a la relación entre los maestros y el mundo psi. Cada vez son más los casos donde son lo propios maestros los que solicitan que un alumno sea atendido por un especialista en la salud mental, “si es un psiquiatra que los medique mejor”. ¿Cómo se las arreglan actualmente los maestros para ejercer su autoridad? Es decir, antes de que se detenga porque comprendieron que lo hacían estaba mal, ¿cómo se detienen porque le digo que se detenga? Ahora, los alumnos problema, que antes eran problema del maestro, ahora son problema del psi, “No es que sea burro, inquieto o maleducado, sino que es un víctima (de maltrato intrafamiliar, divorcio de los padres, neurotrasmisores sin control), que pide ayuda”.

Señorita Lucia, de la seño buena a la rebuena.

De lo sublime a lo vulgar recordamos un chiste en la película “Escuela del Rock” protagonizada por Jack Black, donde interpreta a un músico de rock que al no tener trabajo se hace pasar por maestro en un primaria privada donde descubre que puede formar un grupo de rock con los niños a su cargo. Al descubrirse que es un impostor les dice a los padres familia: “Sus hijos son maravillosos, los he llegado a conocer bien. No seré un maestro certificado por si se que sus hijos me han tocado y estoy muy seguro de yo también los he tocado a ellos”. La situación cómica aparece en este juego de palabras que se presta a suponer que el impostor ha abusado sexualmente de los niños. Sin embargo, el chiste también funciona por que remite a la función de maestro que implica un vínculo especial, amoroso, con sus estudiantes. Esa es la esencia del maestro “tocar y ser tocado” ¿Cómo podemos trabajar este cambio?

Verhaeghe lo plantea de esta manera en su estudio sobre los discursos a propósito de la enseñanza y el psicoanálisis.[4]

"La primera fase durante un análisis conlleva un considerable incremento en saber. Esta es la razón por la que Lacan consideraba al psicoanálisis como un remedio efectivo ante la ignorancia.



Un nombre apropiado para esta primera fase podría ser un discurso Socrático: el analista funciona como una comadrona proverbial, habilitando al paciente a formular un saber ya existente en el. Inevitablemente, es decir, estructuralmente, el siguiente paso en este discurso es la producción del “objeto a”, más allá del saber que puede ser expresado en significantes:








La segunda fase implica el límite del Discurso de Amo, lo cual significa que nos enfrentamos a dos posibilidades: o existe una regresión, o una progresión hacia otro discurso.
La regresión nos lleva al Discurso de la Universidad, donde el saber como tal es colocado como agente.



Esta regresión fue la opción de freudiana por mucho tiempo, cuando Freud esperaba que el mero saber bastara para sortear la brecha entre el sujeto y su objeto de deseo. El resultado es exactamente el opuesto a lo esperado, debido a que el producto de este discurso es un incremento en la división del sujeto: S2 → a → $. A la luz de esto, es perfectamente entendible que Freud en su ultimo escrito Die Ichspaltung im Abwehrvorgang (La escisión del yo en el proceso defensivo, 1940), trate sobre una generalización de la división del sujeto. La conclusión es clara: el producir o el incremento de saber, es decir, significantes, intensifica la pérdida del “objeto a” del alumno y lo deja aún más dividido. Dicho más claro: entre más sabes, más dudas y vacilas en todo[4].

¿Será la vuelta al cuerpo el intento de ya no dudar? Como la frase clásica de muchas anoréxicas, “si no puedo controlar mi vida, de perdido controlaré mi cuerpo”. Cuando en la nueva versión, Claudia dice que Dios no existe, (está científicamente comprobado). Es el paso de los fantasmas a las energías, de hablar de Dios, Yavé, Jehová, Alá, a El ser supremo.

La presentación misma del fantasma es interesante. Juguemos con lo que nos posibilita el malentendido del término phantasme en psicoanálisis. Eso traducido como fantasma que después se reconoció como fantasía nos lleva la relación del sujeto con el Otro. La fantasía como respuesta imaginaria ante el enigma del deseo del Otro. No hay que olvidar esta figura del Otro puesto que en este sentido que aparece el cambio más importante entre las historias. Digámoslo así, el fantasma/fantasía de Claudia cambió. Si Andrea y Claudia son intercambiables ¿no será que son en esencia la misma? Andrea es la fantasía de Claudia y viceversa, recordando que la relación entre sujeto y su fantasía no ayuda a reconocer dos tipos de discursos, por un lado la histeria y por el otro la perversión. A Claudia la persigue un fantasma/fantasía y Andrea es la encarnación del fantasma/fantasía de Claudia. Uno de los cambios sobresalientes es que Andrea ya no grita (¡Claudia!) sino que susurra. Sin embargo, la fantasía, decíamos, es una relación con el Otro, ¿Qué quiere de mí? ¿Qué me quiere? ¿Qué mosca le picó? Por el fantasma sabemos del Otro.

Andrea, en la versión original, es una joven que se suicida porque, castigada por Bernarda, no puede visitar a su madre quien fallece y desconsolada muere ahorcada. Se aparece vagando por el instituto, llamado a Claudia y se presenta como esa extensión de Superyó materno. Andrea, 2007, es una joven con problemas que se parece excesivamente cerca mostrando su rostro, piernas y sangre. Corta a otra interna y finalmente se sabe, que el día que murió tuvo su primera menstruación y no se suicidó sino que fue asesinada en un crimen de triangulo pasional entre Bernarda y Lucia. ¿Murió por la menstruación y ya no sería joven o por el asesinato? Lo interesante de estas dos propuestas es que resulta lo mismo si planteamos “Murió por La Mujer”. Ya no una mujer para un hombre (segundo Otro) sino una super-mujer para otra Mujer. De ahí, que esta nueva versión pasa más al drama y la melancolía que el suspenso.

Sangre, anorexia, muerte, automutilación, etc. Estos casos psicopatológicos nos exigen repensar los métodos que proponemos de trabajo, ¿cómo realizar una reconstrucción si nada se permite construir de inicio? ¿Cómo matar al padre autoritario si esta prohibido prohibir? ¿Cómo rechazar a los hombres si de inicio ellos mismo no se hacen presentes? La llegada al cuerpo como lo remarca Verhaeghe es un intento de solución aludiendo al primer Otro ya que el segundo no esta. ¿Qué nos dice la clásica frase “pellízcame porque creo que estoy soñando”?

La aparición de Andrea ya no es por sombras, indicios, tocar el piano, secretos, heliotropos, etc. Sin embargo, la forma de llamar al Otro, la venganza en el fantasma es ahora por el cuerpo; regresa desnuda, viene la menstruación, se decolora el cabello. Ahora más que nunca los hombres no sirven para nada en esta historia.

Continuará…


[1] Una definición que proponen en http://www.desestressarte.com/estres/estres.html es “El estres o "stress", es toda demanda física o psicológica que se le haga al organismo.” Entonces avancemos a un estudio sobre la demanda.
[2] Que bien sabemos que en nuestra comunidad, dichas figuras congenian en las más altas esferas y en las más puras conciencias.
[3] La situación de este instituto nos recuerda a los pabellones psiquiátricos de algunos Centros penitenciarios donde los diagnosticados como psicóticos al ser inimputables son resguardados por el estado teniendo una situación jurídica ambigua, están, por así decirlo, fuera de la realidad jurídica, ya que si no están presos ¿por qué están en una cárcel?
[4] Verhaeghe P., Teaching and Psychoanalysis: A necessary Impossibility, in: M.Stanton & D.Reason (eds), Teaching Transference. On the Foundation of Psychoanalytic Studies, London, Rebus Press, 1996, pp. 27 - 43.

11 comentarios:

Beatriz Elizondo dijo...

Siempre son muy interesantes los análisis que hace sobre las películas, lástima que ahora no los puedo escuchar en clase :(
Espero que publique la continuación.
saludos!!!

Hector Mendoza dijo...

Estimada Betty, gracias por el comentario (lástima que no pueda escucharlos en clase, jaja)La continuación será a partir de los comentarios sobre las lineas a desarrollar, por ejemplo la anorexia o la mutilación. Gracias de nuevo.

osvel becerra dijo...

no entiendo

betty elizondo dijo...

bueno maestro pues ya propuso usted lineas a desarrollar. Sería interesante escuchar qué pasa con la anorexia y la mutilación, que me parece van en la misma linea, que sería la mutilación del yo; ese tratar de "complotear" constantemente contra uno mismo al no poder asumir la falta.

pero mejor dígame usted, poruqe se me hace que yo invento cosas jajaja

Osvel Becerra dijo...

hola maestro hector,

debería de haber alguna forma distinta a las que hay, para solucionar el conflicto del alma, de las personas que crean requerirlo.

en la escuela vemos mucha teoría, se me hace insuficiente, uno debería, como en el anfiteatro de medicina (cuerpo), hacer lo mismo en psicología, con el alma.

podremos decir que la conducta es aprendida o inconsciente, pero basta ya de teoría, se necesita una operación en el alma para sanarla.

la anorexia, la mutilación, etc. solo son manifestaciones de algun conflicto del alma, manifestado en el cuerpo.

ya tenemos una idea de donde provienen, de como se forma, pero, en lo personal, creo que nos falta (a los estudiosos del alma) encontrar la forma asertiva de sanarla.

Hector Mendoza dijo...

Estimado Osvel:
Me parece que el reclamo que hace es el de toda la comunidad psi, "¿qué estamos haciendo?" Sin embargo, la metáfora de la práctica de los ´médicos me parece insuficiente, ya que lo más interesante, lo dijo Daniel Paul Schreber, es que los medicos son como Dios, colo saben tratar con muertos. Cuando usted habla del alma habla de teoría, habla de lo que no esta ahí. Usted pueder reconocer la anorexia pero ¿cuál es el drama ahí? ¿qué alma se manifiesta? Desde el psicoanálisis queda claro que no se puede pasar todo por la teoría, el mismo Freud lo reconoció cuando hablaba de la importancia del analisis personal como unica forma de actuar como analista. La crítica de simplemente repetir una función por iniciación desconoce lo principal, para trabajar con el alma, primer hay que reconocer qué nos lleva a eso. Las teoría son fantasías, por eso, son más reales que las llamadas "demandas de la comunidad". Por eso hay que cuestionar y jugar con las teorías y ¿cómo? Estando en contacto con pacientes. Gracias por su comentario.

Hector Mendoza dijo...

Estimada Betty:

Qué bueno que inventa cosas, somos de los mismo. Le prometo que abordaré la anorexia pero de la mejor manera posible, desde un caso público (el libro de Cielo latini) Pero con respecto a la automutilación tendremos que desarrollar la propuesta de que al no haber un segundo Otro, la ley del padre muerto, es al primer Otro al que se reclama, la Madre que erotizó el cuerpo. Así lo refieren algunos pacientes,"vi a mis padres pelear, sabia que era por mi culpa y preferí cortarme" ¿qué ha pasado en la significación de la relación edipica que la culpa ya no es inducida, "echada", sino adjudicada, apropiada? Gracias por sus comentarios que siempre me permiten trabajar más. Gracias de nuevo.

liliana.rdz dijo...

Hijole! deberia de publicar acerca de una pelicula llamada "tarnation". profesor...sigo esperando ese comment.
cuantos puntos llevare acumulados?
saludos.

Hector Mendoza dijo...

Estimada Liliana: esa película pertenece al la cada vez más extensa categoría de películas que debo ver, en cuanto pueda hacerlo le aseguro que posteare algo. Por lo pronto voy depurando esa lista de espera de películas. Le agradezco la amabilidad (lo que hace que los puntos sean incalculables, jajaja). Aprecio que usted haya dejado su huella en este blog. Gracias.

Anónimo dijo...

What´s up Osvel?

Creo que no es posible comparar el hacer psiconanalisis con una ¿autopsia?, además sabemos que nosotros no “recetamos” a los pacientes, si no todo lo contrario, según tengo entendido lo que se pretende desde esta manera de intervención es que el px. Haga cc lo incc, y pueda reelaborar el conflicto o sintoma, y como todo sintoma es un signo (con un especial significado), es evidente que cada persona lo vivirá de manera distinta.

Y...un sintoma no es sólo una manifestación, si no una manera de... relacionarse con...

Bueno eso digo yo.

Hector Mendoza dijo...

Estimado anónimo que replicó a Osvel: el problema del síntoma, a diferencia de los signos, es que si estan hecho para interpretarse, la pregunta es ¿poe quién? La propuesta del psicoanálisis es que si el síntoma establece una relación es solo por mediación de un tercero. En el recien publicado escrito desarrollamos más esa función. El síntoma es para el Otro. Gracias por su comentario.