miércoles, agosto 17, 2016


Stranger Things

Cosas más extrañas y a quien más extrañas


La serie de Netflix “Stranger Things” sigue la tradición y realiza un homenaje a las películas de finales de los 70’s y principios de los 80´s que conjugaban los géneros de la science fiction, terror, misterio y melodrama con personajes infantiles. Así como lo hiciera J.J. Abrams con la película “Super 8”, en esta ocasión los hermanos Matt y Ross Duffer juegan con la nostalgia pero presentan una trama interesante que captura no solo por la cosas más extrañas que ocurren sino porque esta sostenida en las inquietudes y dolores extrañamente familiares. 

Lo anterior sigue lo mencionado por el propio Abrams en su conferencia TED donde habla de su paradigma de la “Caja misteriosa” en la cual basa la forma de confeccionar historias en el cine. Dicho paradigma estaría en tres formas 1) El retener información (el ejemplo más célebre es “Lost”), 2) no mostrar todo (menciona Abrams al Tiburón de Spielberg o el Alien de Scott) y 3) Lo que crees que estás obteniendo y lo que realmente estás obteniendo, que explica así: 

“Lo que crees que estás obteniendo y lo que realmente estás obteniendo. Y eso es verdad en tantas películas e historias. Cuando ves “E.T.” por ejemplo, ET es esta increíble película sobre ¿qué? Sobre un alien que conoce a un niño, ¿no? Bueno, pues no. “ET” es sobre el divorcio, sobre una familia con el corazón partido y destruida por el divorcio. Y sobre un niño que no puede encontrar su camino. “Duro de matar” Una película de acción en un edificio, loca, fantástica, entretenida.  Es sobre un tipo que está al borde del divorcio. Esta en L.A., con la cola entre las patas… Cuando ves una película como “Tiburón”, la escena que estás esperando… chica nadando, se la están comiendo, ahí hay un tiburón.  El asunto con “Tiburón” es que realmente es sobre un tipo que está lidiando con su lugar en el mundo… con su masculinidad, con su familia, con cómo va a hacer que esto funcione en una ciudad nueva.” 

En su presentación Abrams muestra un clip de “Jaws” donde el protagonista está en casa con su hijo enfrente. Comienza a tocarse el rostro como si estuviera afligido para ver que el niño lo está imitando. Finalmente le dice: “Ven, danos un beso”. El hijo pregunta: “¿Por qué?” Y padre explica: “Porque lo necesito”.   

Eso que Abrams se refiere como “lo investido en el personaje”, la “profundidad emocional”, finalmente es la verdad que solo puede ser dicha en ficción y que justamente da sentido a esa verdad. No se trata de que “en realidad se trata de…” ya que si quitamos la ficción del monstruo, el extraterrestre, el villano, perderíamos también esa verdad del sujeto. 

En esta tercera categoría donde tiene la película un “corazón” es donde radica lo mejor de las propuestas mencionadas y donde también ubicamos lo mejor de “Stranger Things”. Como el experimento mental que propone Slavoj Zizek con respecto a las películas de terror y preguntarnos sobre qué trataría la historia sin el elemento fantástico/terrorífico/sobrenatural; aplicado la serie de los hermanos Duffer, ¿qué tendríamos sin el monstruo, el otro lado y los poderes de Eleven? El drama de una familia frente al dolor de un hijo desaparecido.

Ese dolor nos conecta con un drama familiar sobre presente en nuestra comunidad. Ahí, los Duffer no caen en la trampa de la nostalgia que pierde las esperanzas como el chiste donde alguien pregunta “¿Este es el club de los nostálgicos?” y le responden “Si, pero ya no es como era antes”. Los Duffer apelan a la nostalgia de los 80’s pero tocan la actualidad y más que inmovilizarse con el pasado, toman la herencia y dan sus propios pasos. 

Haciendo un ejercicio como en la conferencia de Abrams, proponemos como escena impactante de “Stranger Things” una diferente a las de los avances donde vemos las persecuciones, los poderes o la acción y recordamos la siguiente. Después de la aparición de un aparente cadáver del niño desaparecido Will, vuelve a casa Lonnie, el padre de los chicos y ex de Joyce, la madre. Joyce, no acepta la verdad oficial (en nuestro país la llaman “Verdad Histórica”) y sigue intentar entrar en contacto con su hijo por medio de las luces que cambian en su casa. Lonnie insiste en el velorio y cobrar el seguro, además de pedirle a Joyce que deje intentar contactar a Will por las luces: 

Joyce: ¡Lárgate!
Lonnie: Me necesitas aquí, Joyce.
Joyce: ¡Oh querido! ¡Hace mucho tiempo que no te necesito!
Lonnie: ¿No? Mira lo que sucedió.
Joyce: ¡No te atrevas! ¡Por lo menos, yo estaba aquí!
Lonnie: Vamos, Joyce. Mira a tu alrededor.  Todas tus luces navideñas. ¿Qué debo pensar? ¿Qué eres una gran mamá? ¡Eres un desastre!
Joyce: Quizá soy un desastre. Quizá estoy loca. ¡Quizá estoy totalmente chiflada! Pero, por Dios, ¡Tendré colgadas esas luces hasta el día que me muera si hay alguna posibilidad de que Will ande por ahí! Ahora, ¡Lárgate! ¡Fuera de mi casa!
Stranger Things. (Dir. The Duffer Brothers, 2016) Temp. 1. Capitulo 5 “La pulga y el acróbata”

La potencia de esta escena es el dolor frente a la desaparición del ser querido, el dolor desgarrador e incesante de la desaparición forzada. El oportunista y desobligado Lonnie quiere calmar y detener los esfuerzos de Joyce como fácilmente lo encontramos en los discursos del Estado frente al tema de las desapariciones. Como menciona el compañero Baruch Martínez:

 “La desaparición forzada es un crimen de lesa humanidad, un crimen que lleva en su apellido al ejecutor: todas las desapariciones son desapariciones forzadas, en todas recae la responsabilidad del Estado”. Baruch Martínez Treviño. “Llamado a la Escucha”. Revista Sui Generis. Año 8. Número 37. U.A.NL.

 La responsabilidad del Estado es evidente en especial, como en Lonnie, no tanto en la ejecución de  la desaparición, la cual se lleva en la clandestinidad como clara muestra de criminalidad, sino en las respuestas frente al dolor de la comunidad. Ese dolor y las acciones que este conlleva para hacerle frente alteran al Estado y tratan también de desaparecer vía el desprestigio discursivo. El maestro David Pavón Cuellar lo aborda así a razón de las acciones y discurso de Enrique Peña Nieto con respecto al caso de los estudiantes normalista de Ayotzinapa:

“La minimización de Ayotzinapa, tal como se opera en el discurso de Peña Nieto, sitúa los hechos en un amplio contexto espacial y temporal. Una vez que toda la tragedia se ha reducido a sólo un momento de dolor en sólo dos municipios del país, el presidente puede atreverse a exhortar –lo cito– a “superar este momento de dolor”, agregando: “para asegurar paz, es fundamental asegurar el desarrollo en todo el país”. Es decir: todo el país, con sus 2445 municipios, debe desarrollarse para evitar momentos de dolor como el que ocurrió en sólo dos municipios de Guerrero. Y para que el desarrollo sea posible, hay que superar el momento de dolor. Se establece así una vinculación perversa entre la superación del dolor y el desarrollo del país. Es como si el país tan sólo pudiera desarrollarse al superar el dolor por la tragedia. Es también como si este dolor fuera lo que impide el desarrollo del país. Cuando Peña Nieto nos habla del desarrollo del país, todos sabemos bien de qué nos está hablando. Se está refiriendo al desarrollo de sus propios negocios y los de sus amigos, la concesión de la obra pública mediante sobornos y licitaciones fraudulentas, la venta lucrativa del patrimonio del Estado, la entrega del subsuelo a grandes compañías mineras y petroleras, el obsequio de mano de obra malbaratada para otros grandes capitales extranjeros. Todo esto es obstaculizado por Ayotzinapa. ” https://davidpavoncuellar.wordpress.com/2015/09/25/ayotzinapa-segun-pena-nieto/ 

Esa invitación a “superar el dolor” es el verdadero monstruo devorador que solo caza y consume del capitalismo tardío. Las desapariciones forzadas, como en el caso de “Stranger Things”, hacen del conocimiento público ese “otro lado”, esa realidad paralela en la que se vive. Ese “otro México” en el que vivimos paralelamente fue el revelado al buscar a los 43 de Ayotzinapa cuando se encontraban fosas por todos lados, o con nuestros desaparecidos de Nuevo León donde reaparecen la complicidad de los grupos delictivos informales con los grupos delictivos formales de las instituciones de gobierno y el los grandes capitales. 

Al igual que el único policía que resuelve lo que pasa al acompañar en el dolor a los familiares en “Stranger Things”, el descubrimiento de la verdad -una empresa experimentó con algo que salió muy mal y dejó salir un monstruo- la dimensión del crimen solo se ve en las acciones desesperadas de encubrimiento vía más desapariciones y/o la minimización de la tragedia. 

Esto último nos lleva a la valiente denuncia de FUNDENL (Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León, www.fundenl.org ) en una “Carta abierta a Jaime Rodríguez Calderón, Gobernador de Nuevo León” donde expresan su “indignación y rechazo por las recientes declaraciones del gobernador… con respecto a que no existen denuncias por desapariciones forzadas de mujeres en el estado de Nuevo León y que, en su caso son jóvenes que se fugan con el novio”. Dicha minimización o banalización “bronca” del tema es un ejercicio de violencia sobre todo a la propia autoridad del Estado logran solo “hacerse de delito” al intentar dar carpetazo. Terminamos este post con lo mencionado por las personas de FUNDENL en la carta citada:

“Minimizar el hecho de que mujeres y niñas desaparezcan señalando que se van voluntariamente con “su novio” contribuye a intensificar el clima de agresión y violencia en que vivimos. No permitiremos que se criminalice o estigmatice a ningún ser humano… Hacemos un llamado a la sociedad a que denuncie y que no permita que más personas sean criminalizadas por la autoridad quienes tienen la obligación de buscarlas”.

El poder de ese llamado a la comunidad, se puede sentir brevemente en la ficción de “Stranger Things” en el momento de triunfo esperanzador cuando los grupos de personajes principales La madre y el policía, Los hermanos mayores y los tres amigos de Will se reúnen, dejan de intentar resolver el problema por separado y juntos enfrentan al monstruo del sistema y encuentran a Will. 

 

4 comentarios:

Claudia Sol dijo...

Excelente! Sólo ví el primer capítulo de la serie, cuando empecé a leer me preocupé por los "spoilers", pero el articulo está tan interesante que no me importó y lo leí hasta el final. Un abrazo!

Hector Mendoza dijo...

Estimada Sol, muchas gracias por tus comentarios, los aprecio en especial sabiendo de tu relacion con el arte, el entretenimiento y el mundo psi. Una buena historia resiste los spoilers en especial cuando el tema es tan sensible como las desapariciones. Saludos!!!

Aline Gonzalez Vargas dijo...

Excelente análisis, de hecho pensé en usted y como la abordaría porque sé que es uno de sus géneros favoritos a nivel personal. Me sorprendió, y completo su abordaje a nivel "macro" me hizo pensar en algo... en un abordaje más individual, pensando en los personajes en sí, en su historia personal, en su día a día, en ese dolor individual, en lo que "no dicen", en su soledad aunque sean parte de una familia o un grupo de amigos, comparándolo con lo que vivimos actualmente, que más que un tema de "millenials", es un tema que abarca todas las generaciones que vivimos en está época socio-histori-cultural-economi-tecnológica, donde no se dice mucho, pero pasamos al acto (actos terroríficos) donde vivimos "minimizando tragedias", y hacemos nuestras propias "desapariciones forzadas". Donde más allá de "tenemos al gobierno que merecemos" es un: el gobierno actual es otra de las manifestaciones de que nuestra sociedad está enferma.
Lo interesante sería ver qué sigue... como lo vamos a abordar... en la serie por fin se dicen algunas cosas (no todo), "el descenlace" de "la gran tragedia" no fue suficiente, se sigue observando una red fragmentada, conformada (la chica con el novio, el juego que ya no emociona igual, el policía que sigue aislado), como usted dice "esa vinculación perversa entre la superación (já) del dolor para el desarrollo". No sólo ver que sigue, sino tener cuidado de lo que sigue... detectar lo que sigue creciendo en el interior (escena final) aunque se haya superado la tragedia. Saludos profe! Un abrazo.

Aline gzz.

Aline Gonzalez Vargas dijo...

Corrección: *comparto su abordaje a nivel macro.