lunes, mayo 09, 2016

Las faces Ideológicas de Batman y su Guasón


Las faces Ideológicas de Batman y su Guasón

El blockbuster como indicador preciso de la ideología
La imagen de inicio de este post es el catalizador de estas líneas ya que al verlo nos llamó la atención como un personaje de ficción en sus diferentes tratamientos dice algo de la época en que fue producido. En la serie documental de la BBC llamada “Superheroes: A Never-Ending Battle” (2013), al abordar durante tres episodios el nacimiento y desarrollo de los superhéroes de los comics a su llegada a otros medios como el cine, se registra la importancia de los personajes de comics como reflejo de la época y su sociedad. Desde su nacimiento en 1938 en los años posteriores a la Gran Depresión con Superman, pasando por el Capitán América en plena segunda guerra mundial y los X-Men como hijos de la preocupación de la guerra nuclear, los personajes y el tratamiento de ellos, sus diversas caras, su un reflejo de interés sobre lo que después podemos vislumbrar como el momento histórico. Apoyados en lo anterior, concordamos con la cita de Zizek al considerar a “los éxitos de Hollywood”, actualmente dominados por el género de superhéroes de comic,  “son indicadores precisos de los predicamentos ideológicos de nuestras sociedades.”

Proponemos el siguiente cuadro donde, además de los diversos rostros y denominaciones del Guasón, incluimos las presentaciones de Batman, siendo el mito del héroe el que mejor encarna la ideología a través del problemática del sujeto con la ley. (Lo anterior lo hemos desarrollado en otro post http://hectormendoza.blogspot.mx/2009/10/batman-el-caballero-de-la-noche.html )






Comencemos con El Guasón y Batman de 1966, A decir verdad, cuando se recuerda la serie Batman (1966-1968), no solo el Guasón de Cesar Romero merece el título de Payaso (Clown) sino toda la producción al presentar un Batman de colores chillantes, las onomatopeyas llenando la pantalla y sobre todo la corrección política y sus buenas costumbres. Así, si el Guasón es un Payaso de circo, Batman es la personificación del buen ciudadano acartonado, de ahí que cuando baila el bati-twist se vea tan grotesco como una señora recatada queriendo bailar como la chaviza. Recordamos una escena, que se presenta en el documental antes citado, donde Batman y Robin estacionan el Batimovil en un parquímetro. Robin se retira del auto y Batman lo detiene ya que está depositando monedas en el parquímetro. Robin lo cuestiona ya que “ningún policía multará al batimovil” a lo que Batman replica en su tono pontificador “nosotros debemos hacer nuestra parte”. ¡Santo civismo Batman! De esta forma, lo caricaturesco del Guasón es el reflejo de lo bien portado de Batman que no solo tiene a Robin para reflexionar sobre el buen comportamiento sino que el propio Comisionado Gordon –que nunca se reúnen clandestinamente en la azotea sino cómodamente en su oficina- está de forma remachado en el Jefe OHara teniendo a Gordon como Jefe burócrata y OHara como Policía subalterno.

El Batman de la serie, sin embargo, le brindó el color y el candor a toda una generación de niños que buscaron las aventuras en los comics para posteriormente cuestionar al superhéroe. Consideramos que la lección de este momento es que la ley siempre se sostiene en ideales, coloridos y encantadores, solo que si no entran en el cuestionamiento de la misma ley, su rigidez puede llevar a su fractura estruendosa. Lo anterior nos recuerda al año de terminación de la serie, 1968, cuando en nuestro país también truena estruendosamente contra la juventud la moralidad acartonada de la ley que al intentar mantener exageradamente limpia la casa porque venían visitas (Las Olimpiadas) erradica la crítica y protesta mostrando la impotencia y crisis de legitimidad que operaba hasta entonces. 

El Guasón de “Batman” de Tim Burton (1989) es un Gánster que previo a su encuentro con Batman y transformación en el criminal de la piel blanca ya es un criminal peligroso al ser el brazo armado de un jefe de la mafia en ciudad Gótica –lo que en nuestros referentes actuales sería un lugarteniente o sicario mayor de un cartel. Es reflejo de un Batman atormentado y lúgubre, más cercano al comic de la época que a la serie de los 60´s. Considerando al director Tim Burton, encontramos la dicotomía cromática que venía explorando desde su trabajo en Disney en el corto “Vincent” pero más claramente en los mundos que conforman el universo de su siguiente película “Edward Scissorhands” (1990), donde el personaje de Edward viven en un castillo (como si fuera la mansión Wayne) alejado del mundo de los suburbios donde predominan los colores pasteles. En ese sentido, Batman no es un rebelde sin causa -¿tampoco un desesperado?- sino un outsider freak, un punk gótico que denuncia con su presencia la broma del pop pero que sabe que no puede vivir si ella. Así es la paradoja de este Batman con la Ley, por un lado parece completamente distante (no hay amistad con el comisionado Gordon, no hay tutela de pupilo Robin) pero si hay el romance en las forma de la estilización de la ropa y los gadgets. Aunque es un outsider y vive en lo undergroud, en su repliegue gótico, no busca la transformación de lo mundo en el que vive, podríamos decir que en su reclusión da por válido la sociedad en la que se muestra de vez en cuando revelándose los 80’s y 90’s como el acuerdo tácito del triunfo del capitalismo neoliberal.
Batman: el Caballero de la Noche (2008) de Nolan, presenta un tratamiento más político en la figura del Guasón y por ende de Batman. Mientras que el Guasón de Ledger se le denomina el Anarquista o agente del Caos en el mismo filme, el Batman es uno que intenta reestablecer el orden de la Ley en Ciudad Gótica impulsando al fiscal Harvey Dent posteriormente Dos caras quien, en su presencia, hace  evidente la verdadera paradoja que enfrenta Batman con respecto a la Ley que denominamos liberal. Por un lado está la protección de lo puro e inmaculado de lo políticamente correcto como sostén de la ley (el sacrificio de Batman en franco contubernio con el representante de la ley oficial, el Comisionado Gordon) resultando en el ocultamiento de su rostro desfigurado de la venganza identificatoria (Dent asesinado policías que secuestraron a Rachel, la prometida e interés amoroso de Batman). Consideramos concentrarnos en Batman ya que el Guasón, como enemigo-síntoma, es el efecto de la ética paradójica de la función épica del Héroe. Lo interesante es que para todo un sector de aficionados de la cinta, las frases de este Guasón se vuelven la verdadera ética de la actualidad, el agente del caos como nuevo pastor moral, lo que consideramos es la prueba de su función como reflejo superyóico del ciudadano neurótico de la actualidad, ambas caras de la misma moneda.

Héroes enfrentados

Por último llegamos a la versión más reciente que presenta el Meme. Lo interesante es que ya denomina de una forma a un personaje que aún no se estrena la cinta donde aparece y que solo conocemos por imágenes de los avances. Sin embargo, nos atenemos a lo que la imagen despliega y sobre todo sostenemos lo siguiente al desenmascarar lo obvio que espero ya sospeche el amable lector que ha llegado hasta este lugar de nuestras líneas, no nos importa tanto la figura fascinante del Guasón sino la del héroe, Batman, como el verdadero representante ideológico de conflicto del ciudadano con la ley social.

La imagen del nuevo Guasón se distingue de las otras versiones empezando por la vestimenta y el cuerpo que construye. Resalta su versión sin camisa que descubre una serie de tatuajes como de sicario mexicano –con todo y lágrima asesina-, la piel pálida anoréxica más que de maquillaje y los labios rojos que enmarcan una dentadura de metal. Además resalta, en las pocas escenas que se conocen, el carácter más sádico y torturador, aunque también, a nuestro parecer, es el Guasón más fashion que se conoce. Ya no es el estrafalario payaso, grotesco, estrafalario o sucio de las otras versiones sino el que parece super-modelo de tendencia digno de Instagram.

Ante este enemigo que denominan en el Meme “El Psicópata”, contraponemos al Batman de “Batman V Superman: El origen de la Justicia” (2016). Proponemos para esta versión del personaje creado en 1939 por Bob Kane y Bill Finger el título de “El Agotado” (The Burned-Out). De inicio nos basamos en lo mencionado, en tono de broma y en serio, por parte de Ben Affleck con respecto a la visión del director con respecto a este nuevo Batman, siendo uno ya viejo, con más de 20 años de luchar contra el crimen, y que actualmente está agotado, desgastado, burnout.

Estamos de acuerdo con colgarle el sambenito de Burned-out ya que esta en relación al de Psicópata Guasón, pero usándolo más allá de los diagnósticos psi sino como significantes de nuestra ideología actual. Si hay algo Psi en esto es la parte ideológica de pensar la política de nuestro  tiempo en términos de los expertos psi. En esas condiciones tanto Batman como el Guasón son con una distancia completamente desilusionada de la ley. El Batman del 2016 es uno que todo el tiempo está molesto, cansado, buscando acciones para el des-estrés como tomar en exceso o acostarse con chicas sin un ápice de erotismo o placer. En ese camino es un Batman que pelea muy bien pero excesivamente agresivo, de ahí que simultáneamente sea el Batman más torpe (en términos del gran Detective) de todas sus presentaciones, prueba de ello es la chafa trampa en la que cae para luchar contra Superman.

Este Batman además de ser el del Cross-fit y que el que mejor pelea en pantalla, también es aquel que ya no cree en la ley, de tal forma que marca la piel de los criminales y los ataca aventándoles autos y apuñala sin piedad. Es un Batman desilusionado y cansado, afectado por la pérdida de Robin, que en nuestro mundo comiquero equivale a la muerte de la inocencia y el fracaso en los ideales de paternidad y ley de Batman si lo comparamos de nuevo con el Batman de West que es paternal y bien portado como ejemplo para los niños. Es un Batman agotado, un ideal ético agotado, digno de la sociedad del rendimiento, del cansancio.

Mucho se ha criticado la película de Zack Snyder sobre algunas torpezas de la trama siendo la cereza en el pastel la resolución del enfrentamiento Batman/Superman, de enemigos a muerte a super-amigos porque las mamás se llaman igual. Para nosotros, el reclamo a Snyder es la tibieza de su propuesta que tiene ideas interesantes pero que llegan hasta sus últimas consecuencias. Por ejemplo, la propuesta de basarse en Batman: The Dark Knight Returns (1986) de Frank Miller es por demás interesante en especial el enfrentamiento entre los dos superhéroes; sin embargo termina de forma torpe la confrontación, no porque faltara la celebré frase ("Quiero que me recuerdes... en todos los años por venir... en tus momentos más íntimos... ...como el único hombre que te derrotó") sino porque las razones del enfrentamiento de inicio son torpes careciendo de lo más interesante de la propuesta de Miller con un Batman que ante el caos social ha decidido crear un autogobierno en ciudad Gótica al más puro estilo del EZLN en Chiapas y buscando el gobierno destruirlo –ya que dicha medida demuestra su impotencia de gobernabilidad y legitimidad por corrupción- manda a Superman como agente del estado al haber firmado un acuerdo. Miller, en los 80´s hace una crítica al gobierno de Reagan y el naciente neoliberalismo. Snyder pudo haber realizado una crítica actual (como lo hizo en Watchmen y 300) al justificar de otra manera el enfrentamiento.

Confieso que desde los avances de la cinta me hice una versión propia que resultara el conflicto después de que Superman fuera al Congreso para estar frente a la ley y tomar un lugar frente al gobierno. ¿No estaríamos así frente a nuestros debates actuales sobre legitimidad, derechos y gobierno en la figura de los superhéroes? Así Superman estaría frente al dilema ético de ser un inmigrante que decide seguir lo que los gobiernos le imponen (¿and the amercian way? Ya que no estamos en 1938) o ser un ciudadano que desobedece civilmente ante la injusticia o impotencia de los gobernantes. Por su parte Batman no solo estaría agotado y cansado sino se enfrentaría al dilema de ser de nuevo un justiciero que debe reconocer el romanticismo de sus acciones para ser éticas o ser el vigilante que para sostener su postura debe ser igual de violento que sus adversarios llegando a justificar incluso la tortura, es decir, nuestros debates actuales.      

En este sentido, parece que “Capitán Estados Unidos: Guerra Civil” (Captain America: Civil War, 2016) toca un poco de esta paradoja cuando se les impone un control gubernamental para sus acciones a los Vengadores (al más puro estilo de lo que les sucedió a las autodefensas de Michoacán que terminaron convirtiéndose en policías rurales para beneplácito del gobierno de EPN y terminando, según se dice, en un nuevo cártel ahora con charola y con los líderes autodefensas tratados de criminales). Resulta interesante que en la premisa de lucha entre los Vengadores la ley aparezca en la figura del Secretario de Estado aunque la forma como termina diluye la tensión pareciendo que es el problema solo del general Ross (perseguidor por excelencia de Hulk) y luchando Roger y Stark por razones dignas de telenovela de Televisa.   

Los Increíbles Complejos Familiares

A nuestro parecer, en época reciente, donde de manera más adulta se analiza la paradoja del héroe con la ley y sus efectos en la postmodernidad es, también paradójicamente, la más familiar de las propuestas. Nos referimos a la película animada “Los Increíbles” (2004) de Pixar del guionista y director Brad Bird.

En un ingenioso prólogo, vemos distintos superhéroes en sus días de gloria luchando contra el crimen. Nuestro héroe, Mr. Increíble termina demandado legalmente por diversas personas que rescató, en especial una que iba a suicidarse y es salvado en el aire. Este hecho de considerar ilegal, violatorio de los derechos humanos, la acción ética del Mr. Increíble hace que se prohíban por decreto los superhéroes. En ese mundo post-superhéroes es donde se desarrolla la historia desde una perspectiva familiar.   

Los Increíbles comienza con papá Bob, en otra época el gran superhéroe Mr. Increíble, quien ahora trabaja aburrido en una aseguradora. Está frustrado ya que, aunque intenta ayudar a las personas, a la empresa solo le importan las ganancias. Por otro lado tenemos a la mamá Helen quien batalla para arreglar la casa y habla con sus hijos por diversos problemas que tienen en la adaptación en su nuevo hogar. Primero conocemos al niño Dash que casi es atrapado en la escuela por poner chinches en el asiento del profesor. Al regaño de mamá, solo responde que quiere que lo dejen hacer deportes, pero mamá dice que no, ya que es presumido y solo descubrirían su supervelocidad. Por otro lado, está la hija Violeta que es tímida en la escuela y oculta su poder de invisibilidad; pelea con mamá ya que quiere ser normal pero sabe que no puede hacer nada al respecto. La tensión familiar se hace mayor al existir oposición entre mostrar sus poderes o ser normal, tanto entre los niños como entre los padres. Mientras mamá quiere mantener en orden a la familia adaptándose como personas normales, papá añora sus días de gloria de combatir el crimen y ser reconocido por el mundo.

La propuesta de los realizadores es que los superpoderes “reflejan la personalidad” de cada personaje. Así, nos permitimos jugar con las reflexiones sobre estas bellas metáforas que identificamos como interesantes caricaturas  del malestar familiar donde el Super-poder bien constituye una forma de relacionarse con el síntoma.

Empecemos con Papá  que “odia su trabajo” y está frustrado. Los poderes de fuerza y resistencia sobrehumanas siguen el sendero de la renuncia a las glorias pasadas y simplemente aguanta, cual Pipila, la pesada carga mientras tiene escapes nocturnos para sentirse importante. Este papá oscila entre la potencia y la impotencia, entre el estrés y el des-estrés que lo lleva a quejarse como un niño más con mamá que no “lo deja salir a jugar”. Resaltamos el hecho que busque revivir la gloria pasada reflejando de alguna manera la añoranza postmoderna a los “viejos buenos tiempos” donde papá era amo y señor. Papá parece, en su sometimiento por el jefe burocrático y frustración por la impotencia, busca revivir a escondidas de mamá las viejas glorias, o simplemente recluirse en su estudio y apartarse de los asuntos familiares. Nos llama la atención la figura del superhéroes como papá frustrado, incluso triste, ya que nos recuerda a esa otra gran película sobre superhéroes que es “El protegido” (Unbreakable, 2000. Dir. M. Night Shyamalan). Además de ser un lugar recurrente en medios de comunicación la figura de papá como superhéroe del hijo, en los comics de súpers la figura del padre es esencial, siendo el representante tradicional de Ley, el camino del héroe es la relación del hombre con la Ley. Los Increíbles y El protegido de alguna manera reflexionan sobre la impotencia del padre en tiempos actuales.

Por su parte Mamá Helen se “estira en todas direcciones” tomando el papel de contención en un esfuerzo angustiante para salvar a su familia y mantener a todos en la línea de la normalidad. Mamá se vuelve la voz de la razón, el problema es que parece no terminar de unir y enlazar a todos terminando en enredo y amarre. Resulta interesante el cambio en las madres de las familias en series y caricaturas como las que terminan transformándose en madres de todos, preocupadas todo el tiempo de buen funcionamiento de la familia casi como auditoras del sistema de calidad familiar. De forma cansada, Helen se la pasa regañando a todos en casa. Nos llama la atención este punto ya que en fechas recientes, sobre todo el día de las madres, se habla de la titánica labor de las mamás. En tiempos del agobio de la eficacia y calidad sería acuñar un término que siga el sendero de Winnicott y hable de la necesidad de la madre de ser “suficientemente mala”.

En Dash resulta interesante que el contexto de su malestar sea en la escuela y más específico, burlándose del maestro. Ese niño Ritalin como lo llaman, no solo es hiper-activo sino que su “déficit” de atención es con respecto a la autoridad vigilante del maestro. Cuando escuchamos al veloz diablillo sabemos que él también está frustrado por no mostrar su potencial llegando a responder a su madre cuando le recuerda que todos somos especiales, un reflexivo “eso quiere decir que nadie es especial”.

En la niña mayor, Violeta (clara referencia a los rayos ultra violeta o color ultravioleta que es invisible al ojo humano) es “la adolescente preocupada por su cuerpo”, que reclama a su madre la insistencia en ser normales. De cierta forma, el problema adolescente actual es “cómo dejarse ver” siendo el cuerpo aquello que se porta para provocar la mirada. La clínica con los adolescentes nos dejar ver constantemente como, a pesar y en ocasión en ausencia de, los cambios de la hormonales pubertad, el drama adolescente se sitúa en un cambio en el lugar de la mirada como se presenta en el ciber-bullying, las autolesiones, el sexting o diversos fenómenos del mundo de las redes sociales de la Red. El look Emo de Violeta, incluso la predilección de los colores purpura y negro (recordemos que a la luz ultravioleta se le conoce en el mundo forense como “la luz negra”) y en especial el cabello que oculta parcialmente el rostro generando un verdadero campo de fuerza nos invita a pensar cómo existe la presión de verse bien bajo unos estándares confusos, ya no de una moral social sino de una angustia paterna. (¿Por qué no eres una niña normal? ¿En qué te he fallado? ¿Qué te ha faltado?).

Finalmente, el bebé Jack-Jack no solo es un mar de posibilidades sino que cuando sabemos sus poderes primero es como monstruos como si fuera Alien o Godzilla ya que solo escuchamos que se refieren a él , cuando ya lo vemos en acción se transforma en diversos materiales, lanza rayos o se convierte en un demonio que ataca sin piedad. De alguna forma nuestros bebés son unos pequeños diablillos reflejo de la angustia de los padres que intentan ser de calidad en la era del rendimiento.

De la política social a la política familiar, de lo social del síntoma al síntoma social, los cambios ideológicos nos muestran la fábrica de los síntomas y su resolución. Lo interesante de los Increíbles es hacer del síntoma la forma de super-poder generando una solución al malestar. Se vuelve a creer en lo Increíble. Los Increíbles solucionan el conflicto con dos recursos éticos, la formación del grupo Los Increíbles y la aparición de la ética de convivencia por encima de la competencia del rendimiento (Dash para competir le sugieren llegar en segundo lugar, “lo importante no es ganar sino saber competir” como casi blasfemia del capitalismo neoliberal).

Por último, terminaremos con lo que nos agradó de Batman V Superman: su final. A diferencia de “Captain America: Civil War”  donde no muere nadie importante como la prueba de que el conflicto entre héroe tiene consecuencias, en Batman V Superman, posterior a que aparecen los “superamiguis” y sueltan al “mostro” Doomsday, se reproduce la muerte de Superman. Snyder sigue con sus referencias de Dioses y Hombres, además de las referencias a Cristo en la figura de Superman. (imaginamos que en su contraparte en Marvel pudo, como en los comics, morir el Captain America revelándose como el más subversivo personaje por su sobreidentificación con la Ley, esto lo desarrollamos en http://hectormendoza.blogspot.mx/2012/06/los-vengadores-la-subversiva.html ). A pesar de no explorar de forma tibia el tema (la radical diferencia/alien de Superman con respecto al resto del mundo) tiene un acierto en la muerte de Superman lo cual trae como consecuencia “el origen de la justicia” con un Batman y una Mujer Maravilla que deciden agrupar lo que será la Liga de la Justicia. Sin embargo, el verdadero origen de la Justicia es en el personaje de Batman. De alguna manera, la muerte de Superman revive la ilusión del héroe, Batman vuelve a creer (vía, “¡claro!”, de la culpa) en la Justicia. El sacrificio de Superman en ese sentido si es similar a la mitología del mártir del Calvario. La muerte de Cristo, hombre y dios en sí mismo, es la muerte de la adjudicación de la ley en un solo cuerpo lo que hace que se parta, se divida en su interior trayendo consigo la revolución entre los hermanos en la causa más allá de las instituciones oficiales aunque ya sabemos que la ironía final fue la inclusión de la revolución en la ideología del Imperio (apostólica y Romana) como la dictadura perfecta del partido mexicano que es simultáneamente Revolucionario e Institucional.

Estas historias de superhéroes tienen, como todo arte popular, el potencial subversivo justamente al ser la expresión más clara de la ideología dominante aún en tiempos de aparente no creencia en ideologías.

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