miércoles, febrero 08, 2006

El Umbral (Stay): “Padre, ¿qué no ves que me voy?"

Pocas y celebradas son las ocasiones en las que la traducción al español del título de una película extranjera deje un buen sabor de boca. Incluso, podemos decir en el caso que nos invita a escribir ahora, el título mexicano añade una lectura, ingenua y por lo tanto efectiva, a la historia que se cuenta. La película se llama originalmente “Stay” que podría traducirse literalmente como “quédate”, como mandato o “quedarse” como verbo intransitivo. Nuestros traductores decidieron no tomarlo como verbo sino como sustantivo y en lugar de elegir “estancia”, jugaron con los límites y dejaron “el Umbral”, para resaltar el género de suspenso y thriller psicológico del filme.

La película dirigida por Marc Foster y protagonizada por Ewan McGregor y Naomi Watts narra la historia de un joven psiquiatra cuyo nuevo paciente le informa que se suicidará en tres días. El psiquiatra, por su parte, esta sensible en el tema del suicidio ya que su novia intentó hacerlo tiempo atrás y la duda de que lo vuelva a hacer lo mantiene intranquilo. Con forme avanza la historia el psiquiatra comienza a percibir extraño el mundo al grado de no saber qué es real y que no.

La película podría ser olvidada fácilmente por diversas razones, sin embargo brilla por su manufactura. La edición fluye y zarandea al espectador de tal forma que no se podría intentar buscar “errores de continuidad” ya que juega constantemente con el error. Se funden las tomas y parece una escena continua por más escenarios que son mostrados. Lo interesante de esta cinta es su forma de sueño. Vemos al joven psiquiatra ir en un taxi hasta que se detiene en la dirección buscada. Vemos el rostro del psiquiatra en primer plano dentro del taxi y de fondo la casa para, de sorpresa, advertir que vemos también la figura del doctor llegando a la puerta de la casa que esta en el fondo.

Podríamos argumentar que es lo normal en el cine. Vemos a alguien en un taxi diciendo “lléveme al aeropuerto”, acto seguido, vemos a ese hombre cerrando la portezuela del taxi a las puertas del aeropuerto. Sin embargo, ¿por qué ésta escena es diferente? ¿Qué tiene de especial la edición del umbral? Justamente que todo es umbral sin pasar el borde. Extrañamos el corte en las escenas del Umbral.

Vemos en este filme otro de las formas de usar la edición gracias a la cinematografía de la era digital. Algo parecido vemos en la película “Irreversible” donde los cortes de edición no existen y por lo tanto el corte es en la piel. Reconozcamos que lo caótico de “Irreversible”, además de sus escenas, es su continuidad bruta, enaltecida por el cambio temporal (la historia nos cuenta primero el final y luego el principio en línea cronológica), es decir, es la “onda retro sin cortes”.

El caso del “Umbral” es diferente, lejos de ser la “pasión por lo real” de “Irreversible” es “lo real a través del sueño”. La historia brilla para los lectores del padre del Psicoanálisis, no solo porque el protagonista de la historia sea un psicoterapeuta sino por la referencia al propio Sigmund Freud. Durante una conversación entre el psiquiatra y su amigo ciego, éste último le recuerda un sueño que Freud relata en la “interpretación de los sueños”, sueño digno de recodarlo a detalle:

“Un padre asistió noche y día a su hijo mortalmente enfermo. Fallecido el niño, se retiró a una habitación vecina con el propósito de descansar, pero dejó la puerta abierta a fin de poder ver desde su dormitorio la habitación donde yacía el cuerpo de su hijo, rodeado de velones. Un anciano a quien se le encargó montar vigilancia se sentó próximo al cadáver, murmurando oraciones. Luego de dormir algunas horas, el padre sueña que su hijo está de pie junto a su cama, te toma el brazo y le susurra este reproche: «Padre, ¿entonces no ves que me abraso?». Despierta, observa un fuerte resplandor que viene de la habitación vecina, se precipita hasta allí y encuentra al anciano guardián adormecido, y la mortaja y un brazo del cadáver querido quemados por una vela que le había caído encima encendida.” Sigmund Freud. “La interpretación de los sueños” (1900) Obras Completas.

El sueño, como realización de deseo inconsciente, nos dirá Freud, es que el hijo se comporta todavía como vivo. Sin embargo apunta algo más intrigante. Que la frase que escucha de su hijo puede dividirse en dos partes. “que me abraso” puede ser parte de lo que el niño moribundo decía a su padre haciendo referencia a la intensa fiebre. Y por otro lado, Freud resalta el “¿que no ves?” como la parte oscura ya que no se sabe de donde proviene. Este último detalle es el punto real del padre, su ceguera.

Al conocer el final de la película, más que sorprendernos por el giro argumental, el impacto sobreviene por una especie de decepción realista. “¿Cómo? ¿Todo lo que vi era una ilusión? ¿Una fantasía de un moribundo?” Resulta como la historia de espías cuya trama inteligente uno esta a punto de resolver para descubrir que todo fue un sueño. Pero vayamos más allá del umbral todavía. ¿Qué a caso esa simple explicación es la más angustiante de todas? Es decir, ¿no nos enfrenta a la discusión de otros tiempos sobre cómo se construye un sueño?

La forma en como es presentada la historia llega a un momento de cuestionamiento de la realidad contraponiéndola con el sueño. ¿Son acaso opuestos el mundo real y el mundo de los sueños? La otra escena freudiana de los sueños nos invita a cuestionar toda la realidad. ¿Es un monje que sueña que es una mariposa o “al despertar” es una mariposa soñando que es un monje? De ahí que lo más real que existe en el humano es realizado solo en el sueño.

Jacques Lacan utiliza el ejemplo freudiano para hablar de lo real como aquel sustrato que se opone a la realidad. En los pocos segundos antes de morir la vida es angustiosamente más real, los desvaríos casi delirantes serán la expresión pura de las representaciones, de las vorstellungs, del significante. La fantasía pura sin el límite de la vigilia. ¿No es acaso el moribundo la “viva imagen” de “estar más vivo que la vida misma”?


Para terminar no olvidemos los temas freudianos de la fantasía del joven suicida de la película. Por un lado esta la identificación con el psiquiatra. Como en los sueños, el sujeto es todos los personajes del sueño, el sujeto es el Dios en el sueño, de ahí que solo ahí es real. De ahí que el tema principal sea la culpa por la muerte de los padres.

La fantasía primordial (el fantasma) se revela en los personajes. El padre ciego vuelve a ver la pena del hijo. ¿No es la película un tratado sobre el suicidio? ¿Qué nos dice al respecto? De la forma más bruta posible nos habla de la muerte del padre, de la ceguera del padre, de la madre y la perra, de los tres días antes de morir. Pero sobre todo, de la imposibilidad de la muerte simbólica del padre para lograr la mayoría de edad. El sueño y sus límites, el padre, su asesinato y la sustracción de los límites será la lectura posible de las causas de quedarse eternamente en el umbral.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

excelente análisis !!!!!! y buena película.

Nan Rey dijo...

Gracias por el análisis, me ayudó un poco con el final del film, ya que me preguntaba cual de las alternativas que venían a mi mente podia ser, por un momento pensé que el psiquiatra era Henry, por las visiones que tenía. Pero tiene sentido lo que comentas aqui.

Anónimo dijo...

No logró entender la pelicula:(

irene molla dijo...

no entiendo nada, si alguien puede explicarmela me haria un gran favor.

Anónimo dijo...

todo es un sueño

Anónimo dijo...

Me gustó la película. Este análisis tan detallado me dio una nueva perspectiva y ahora me gusta más aún. Gracias.

Mintz Rovira Florencia dijo...

Creo, todos analizamos distintas hipótesis, la teoría de que Sam sea Henry, llegue a creer que de joven había matado a sus padres y que dé grande esos recuerdos lo estaban traumando desde el inconsciente dejando a todos los personajes, exepto el, en la imaginación.. luego, cuando vi el final, además de entender que fue el sueño de un vagabundo, pude creer más en la frase que dice el ciego "Como dicen los monjes el mundo no es más que una ilusion" y así entender que no importa que hayan entendido de esta película, que creen saber, cual es la verdad, por que en verdad hay muchas verdades y cada una de ellas es la mirada que tuvieron, la ilusión de conocer los distintos finales, las posibles interpretaciones.. El mundo es una ilusion,y mi umbral fue que Henry le mostró el futuro a Sam, por haberle "presentado" a su futura mujer en aquel accidente, no sólo con el granizo o repitiendo sus palabras a cada segundo, tal cual le estaría leyendo la mente.