martes, agosto 28, 2007

¿Dónde está el chiste de los Simpsons?
Héctor Mendoza

El chiste de los Simpsons funciona solo como parte no tanto como un todo. Como muchos otros fans de los Simpsons fui a ver la película (The Simpsons Movie, 2007) con reservas ¿realmente es necesaria una película de una serie de televisión que solo terminará como un capítulo largo? Saltando el problema principal de que lo Simpsons ya no son como en los “viejos buenos tiempos” el problema de la película de la Simpsons es que ofrece lo que no se debería de ofrecer, el objeto de deseo de los fans.


Juguemos al “¿qué tal si…?” ¿Qué tal si los Simpsons hubieran sido llevados al cine con actores y no en animación tradicional? ¿Qué tal si hubieran sido llevados en imágenes generadas por computadora? Los primeros que hubieran alzado las voces hubieran sido los fans puristas que devorarían la película buscando el menor error de adaptación. ¿Qué genera el desencanto, la flojera casi rayando a la indiferencia, de ver la película de los Simpsons? Justamente que recibamos lo que buscábamos. Al recibir ese objeto que pedimos lo que perdemos es el objeto sublime que tanto clamamos, el velo, el carácter fálico, el objeto como evanescente. La prueba esta en los regalos. Cuando recibimos como regalo algo que sabemos que es porque nosotros mismos lo pedimos existe una pequeña decepción, el encuentro con un objeto anal. Recordemos las pequeñas peleas entre compañeros de trabajo que resultan de un convivio de intercambio de regalos. Cada persona apunta en una lista su nombre y deciden, después de un sorteo, regalar a otro compañero un regalo se encuentra en un rango de dinero establecido (por ejemplo: 200 a 300 pesos). El problema viene cuando, después de empezar a dar los regalos y, obviamente, esperar el que le toca a uno mismo, cada quien se pone mezquino, inspeccionando inmediatamente si el regalo recibido realmente vale lo acordado. La parte divertida y que sostiene ese intercambio, es el momento de misterio donde no sé quién me iba a regalar o la cara de aquel que le voy a regalar (¿quién estuvo pensando en mi?). Recordemos la definición de Lacan "El amor es dar lo que no se tiene a alguien que no quiere eso" (Seminario 12. Clase 12. 17-03-65). Así, en el juego de los regalos amorosos, un regalo es más romántico en tanto más inútil es para el otro[1].

Muchos de mis amigos que han visto la película concuerdan en un punto “No es la gran cosa pero tiene sus momentos”[2]. Esos momentos son los importantes. La primera escena es magistral cuando Homero hace el chiste de burlarse de los espectadores. La familia Simpson esta en el cine viendo una película de “Tomy y Daly” (Itchy and Scratchy), Homero se empieza a quejar de la película diciendo “¿Por qué voy a pagar por ver algo que lo puedo ver gratis en la tele?” La risa solo se produce en los espectadores al escuchar en boca de Homero las mismas dudas que produce la misma película. Un segundo momento es cuando Bart está escribiendo los “no debo…” de castigo en el pizarrón de la escuela solo que en esta ocasión escribe “No bajaré ilegalmente esta película”. Ese humor es el que hizo famosos a los Simpson y que se tambalea en la película por no arriesgar demasiado. Este demasiado era hacer una película que no pareciera película. El problema es cuando se comprometen a la historia de l filme y no a los chistes de los Simpsons. Al momento que Springfield no se relaciona con ningún estado de USA es el reflejo de la familia del capitalismo. Pensemos en uno de los primeros capítulos de los Simpson donde Homero, un padre torpe pero todavía no reducido al retrasado y desecho que ha terminado, trata de tener una mejor familia sometiéndola a un terapia anunciada en la televisión que lo lleva a esa frase impactante “¿Cuándo aprenderé? La respuesta a los problemas no se encuentra en el fondo de una botella, sino ¡en la televisión!”

Los Simpsons han perdido su chiste cuando dejaron de ser una familia parodia y se convirtieron en La Familia Simpson, con una mitología que respetar, etc. ¿Por qué no jugar más cuando sabemos que han pasado más de 13 años y Bart sigue siendo niño? ¿Por qué un final de salvación de un pueblo y no una parodia de distintas películas? Un dato puede mostrarnos como llegamos a nuevos momentos en los Simpson. En uno de los últimos especiales de noche de Brujas aparece una parodia de “La guerra de los mundos” tanto de la obra de Wells como el programa de Orson Welles. Al final del episodio los aliens atacan y vemos a Springfield en ruinas. Vemos a los dos aliens discutiendo “Tal vez no fue tan buena idea liberar a los humanos”. En varios sitios de Internet circulo una versión original, sin censura por parte de la Fox. En esta versión sin censura escuchamos que el dialogo entre los aliens continua después de la frase anterior “si, nos va mal como en Irak”. Las voces pensantes se alzaron diciendo, ¡Censura por la FOX! Me parece que aquí se da la misma sensación de los cinéfilos, me cuento entre ellos solo que más como cinero que como cinéfilo, cuando corren a ver en el dvd las escenas borradas. Lo que se descubre es la gran sorpresa de ¡entender porqué las borraron! Por que no servían. Pasan de oro puro a mierda. Es decir, el triunfo de los Simpson es justamente que en la impureza de la parodia, con y a través de la censura como lo descubre Freud en su artículo “sobre el psicoanálisis silvestre”, que se puede hacer mejor crítica de la situación de la “liberación de Irak”.

Como este escrito me empujó un comentario en este blog, espero más comentarios para continuarlo, es decir, como dijo Maggie “¡Secuela!”.

[1] El ejemplo que conocemos parecido a los ejemplos de Freud en “Psicopatología de la vida cotidiana” es el de un hombre que busca desesperadamente un regalo para una chica y finalmente se decide por un disco. Después de envolver el regalo piensa en otro disco, por lo que decide regalar los dos. Finalmente hace el regalo para llevarse una sorpresa. La chica le agradece el regalo pero le hace saber que el segundo disco ya lo tenía. El hombre se pregunta a sí mismo ¿qué me hizo pensar que podía ser un regalo adecuado si justamente sabía del disco por ella? La respuesta esta en el propio gesto que establece a ese disco en algo más que un disco, incluso podemos suponer que la chica no lo usa.
[2] Mi hermano lo dijo muy bien “Debió terminarse cuando aparece la frase continuará”.

6 comentarios:

Hey Mr. Rain dijo...

Hola maestro,

Cuando fuí a ver esta película, curiosamente casi nadie nos levantamos de nuestros asientos cuando terminó, como que esperábamos que de sorpresa sucediera alguna otra cosa. Creo que tiene algo que ver con lo que Ud. comenta, acerca de la insatisfacción al haber recibido lo que buscábamos.
No soy fan de esta serie, pero no me gustó que a Lisa la pusieran tan boba o al menos a mí me lo pareció.

saludos,
Ale

Sandra R. dijo...

como buena seguidora fuí a ver la pelicula, debo de confesar que alargue la ida, por miedo a que cambiara mi perspectiva sobre la tan querida familia.

En lo personal me parecio que perdio el encanto por la cuestion de que en la serie parece ser que todos los problemas se arreglan de un modo no muy dificil y esta ves ese momento de solución fue angustiante.

Hector Mendoza dijo...

Estimada Ale, la reacción del público en la sala siempre es el ingrediente secreto del cine, por eso tiene que verse como la experiencia social que es. Gracias por su comentario

Estimada Sandra, muchos fans estuvieron dudando, en tiempos de la inmediatez, un poco de "good old fashion" represión parece una salida. Como dicen, en estos tiempos lo más revolucionario es ser conservador. Gracias por el comentario.

Pe_petrucci dijo...

Lo interesante del comienzo de la película es que abarca a los dos posibles públicos (al menos hasta antes de salir en DVD) sin dejar de provocar la irónica risa, por ejemplo yo descargué la película y es como la ví, no pague por verla, salgo inmune al primer chiste, mas no al segundo.

Y es exactamente en esto en donde Los Simpson son geniales, cuando tienen para burlarse de todo, quizá por esto queda corta la película, al ver chistes que versan sobre la misma temática que se creó a lo largo de los años y no aludir a algo externo a sí misma, concuerdo totalemente con esta manera de ver la película.

Interesante es también pensar un poco porqué el éxito de Los Simpson en un país como México, creo que es porque cada vez nos vemos más reflejados en la caricatura, cada vez nos parecemos más a EUA, al menos en su vida común y corriente, y no me refiero a su economía, sino a la sociedad en sí, esa que refleja esta serie, en donde Homero sigue teniendo una televisión con antena de conejo y un sillón viejo para verla mientras bebe una cerveza. Sólo falta ponerlo a ver futbol. Seámos sinceros, Los Sipmson no gozan con la popularidad de México en toda latinoamérica.

Si la película no es excelente, quizá sea lo mejor, así podemos decir que "deja mucho que desear".

Anónimo dijo...

tambien estan los otros que como yo fuimos a reirnos y nada mas, ah.. y a verlos en pantalla grande, y si los iba a ver ese dia en mi casa, pues que mejor que variarle y verlos en el cine..

no niego que mucho de lo que lei es cierto, pero tambien es cierto que algunas veces.. y solo algunas, nos perdemos de cosas por analizarlas demasiado, en vez de disfrutar como niño, o como un perro que es feliz repitiendo su rutina..

como quiera, desgraciadamente a veces y afortunadamente siempre.. yo tambien rasco mucho las cosas..

quee necesidaaaadd!!

Anónimo dijo...

Aclaro:
nunca dije que ustedes no hayan disfrutado la pelicula, o no se hayan reido, pero creo en la posibilidad de algunas mentes gruñonas y quisquillosas..

p.d. como yo ! jojooo